Diario de Minna.
10, 22 de 2005-06-22 de 2005

La red es el espacio de la palabra descarnada frente al cual estamos revoloteando. Todos los anónimos que a diario zumbamos frente al monitor, quizá atraídos por su luz, terminados deslumbrados y subyugados ante la incertidumbre de la palabra pura. Nada tenemos para rastrear una certeza, no hay: manos que suden, voces que tiemblen, risas nerviosas, ni ojos que sirvan de ventanas para descubrir una seguridad. De alguna manera todos los que navegamos, por la blogósfera o fuera de ella, andamos desdoblados y divididos como Minna, a quien descubrí en un paseo bloguero. A ella y a su blog que es, como ella misma dice, un "catalizador" que le ha permitido desencadenar rápidamente cosas fundamentales. Ahora Minna empieza una nueva etapa: "una en la que, al menos en un punto, puedo ser yo completamente, sin fracturas. Estoy ansiosa por explorarla."
