Entretlíneas.
10, 24 de 2005-06-24 de 2005

Teté y yo resultamos casi uno a la hora de pensar. Sin embargo, existe un lado de mí que ella detesta. A su blog hay que entrar con el ojo atento pues está planteado para los lectores entre líneas, para los que se fijan en el significado del espacio en blanco, o se entretienen descubriendo el discurso debajo del discurso. En el tiempo que llevo visitándola ya he presenciado dos escaramuzas al respecto de la veracidad o falsedad de sus escritos.

Y esto? menuda sorpresa, no lo había visto. Y que razón tienes, mi sagaz Bogato, en eso de que pensamos igual, yo que siempre he creido que no me haces ni caso cuando te riño...
Besos y roces cariñosos.